Viña Koyle: a su salud!

Estuve la semana pasada, haciendo el curso del nivel 2 del WSET, es decir el Wine Spirit Education Trust, de El Conservatorio del Vino (en otro post les cuento más detalles) y mi sorpresa mayor no fueron los contenidos, sino mis compañeros. Muchos de ellos ingenieros, abogados que les gusta el vino y que gracias a ellos el consumo per capita de este país puede incrementarse.

Profesionales, que en su tiempo libre, están dispuestos hacer  un curso especial de vinos para aprender más sobre vinos extranjeros, detalles de vinificación, destilados etc. Y más encima están dispuestos a estudiar  para el examen final. Ídolos!!

Bueno a ellos va esta nota sobre la Viña Koyle:

Puede que no hayan ido nunca a Los Lingues, puede que no les suene  la viña Koyle, pero si les dicen la familia Undurraga, ahí se que dicen  “algo está pasando y me interesa conocerlo”.

La viña Koyle nace en el año 2006, la familia Undurraga estaba buscando un terroir especial para continuar el legado de seis generaciones en el vino. Y llegaron a Los Lingues, precioso lugar en lo alto del valle de  Colchagua. Pero no se quedaron allí no más, sino que implementaron una filosofía biodinámica, que los ha hecho ser pioneros en esta materia. ” Nuestro mayor esfuerzo está puesto en la expresión y el entendimiento del viñedo, Koyle se basa en 3 pilares: el hombre, el lugar y su entorno. Es por esto que encontramos en el método biodinámico una buena forma de acercamiento íntimo a la expresión de la naturaleza, logrando el equilibrio necesario para obtener vinos únicos, que expresen la armonía producida entre la unión de la naturaleza terrenal y cósmica, el respeto por el ecosistema, los ciclos naturales y la dedicación del trabajo humano por lograr vinos de excelencia”, señala su enólogo y motor de esta filosofía, Cristóbal Undurraga, el Toti como lo conocen sus amigos. 

“Nuestro compromiso es desarrollar un proyecto vitivinícola único, que sitúe a Koyle como un referente en la agricultura biodinámica, ya que consideramos que es la mejor forma para obtener uvas sanas que expriman lo mejor del origen. Para esto buscamos estar en comunidad con la naturaleza, buscando métodos sustentables para todo el proceso de cultivo, producción y mantención de los viñedos”. Enfatiza.

Nada más que decir su señoría: (ya les había dicho que tenía en el curso compañeros abogados cierto?)  estos vinos hay que probarlos si  o si. Están hechos con mucho amor y convicción. (Parece slogan de político, pero a veces en el vino es bueno volver a decir las cosas con palabras simples).

La línea Cerro Basalto, que lo lanzaron hace unas semanas, en una noche preciosa estrellada y con la luna como protagonista son algunos de los vinos de la viña que hay que probar.

Cerro Basalto es una una mezcla mediterránea de Monastrell, Garnacha, Cariñena y Syrah.

Y Cerro Basalto Cuartel G2, un ensamblaje de Carménere y Cabernet Franc 2015.

Cristóbal  Undurraga, nos explica la importancia del suelo y el terrroir en esta línea de vinos: “Basalto, es el resultado de años de esfuerzo y una constante búsqueda, tratando de entender las rocosas laderas de Los Lingues, con el objetivo de potenciar el origen, siempre guiados por la filosofía y las innovadoras técnicas de la agricultura biodinámica”.

Estos vinos, y todos los de viña Koyle, los pueden encontrar en las tiendas de La Vinoteca y por supuesto en restaurantes. Me cuentan qué tal les pareció.

En la Vinoteca los encuentran a $27.900.

 

 

 

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